En Cazuto administramos las redes sociales de nuestros clientes usando técnicas actuales y campañas de pauta segmentada, al día con las opciones que ofrecen las redes en pleno 2016.

Pasaron 12 años desde el lanzamiento de Facebook y las cosas ya no son como antes en las redes sociales. Con la aparición de nuevos canales, como Instagram y Whatsapp, las redes tradicionales alcanzaron su punto máximo de crecimiento y tuvieron que reorientar estrategias para continuar en competencia.

Facebook

Al principio todo fue perfiles personales y grupos, así era Facebook en sus comienzos; después llegaron las páginas de fans y aquello se tradujo en el boom del social media, porque las marcas encontraron un medio gratuito y masivo para llegarle al público objetivo. Con rapidez, las empresas aumentaron seguidores usando ‘técnicas guerrilla’, contrarias totalmente a las técnicas de pauta que mandan en la actualidad. Atrás quedaron los días de enviar invitaciones masivas, realizar toques o comentar en cuanto perfil te encuentras; ahora vivimos en los tiempos de la pauta, y si quieres incrementar fans, la primera recomendación es invertir en los anuncios de Facebook.

Twitter e Instagram

Twitter apareció dos años después de Facebook y su rápido crecimiento lo llevó a conseguir 400 millones de usuarios e ingresar a la bolsa de valores. Sin embargo, con el nacimiento de Snapchat e Instagram, la red de los pájaros azules detuvo su auge y entró en un espiral donde parece que no llegará a ninguna parte. Los millennials no crearon afinidad con Twitter y la red quedó en manos de los viejitos, razón por la cual cambió el modelo de gestión para el community manager: ahora más que obtener nuevos seguidores, la presencia de una marca en Twitter se justifica para atender PQR’s, participar en las tendencias que apliquen y generar tráfico hacia el sitio web.

Por su parte, Instagram no es la red que más usuarios tiene registrados, pero es la red social más activa en la actualidad, además funcionan todas las ‘técnicas guerrilla’ que se te ocurran para aumentar seguidores y aún está lejos su transformación hacia un funcionamiento netamente monetario, porque el desarrollo de sus anuncios apenas está en periodo de prueba. Instagram no ha llegado a su máxima madurez y hay tanto por crecer como Facebook en sus inicios; aquí funcionan los follow masivos, comentar en cuentas relacionadas, interactuar con seguidores y jugar con contenidos desde el punto de vista del diseño, por ejemplo, elaborando collages o trípticos.